¿Cómo salimos de ésta?

En este país no teníamos suficiente con ir superando la crisis económica, social y laboral que llevamos sufriendo desde 2008, que nuestros políticos de medio pelo nos han metido en una crisis institucional de las de Padre y muy Señor mío.

La pregunta que nos hacemos todos los españoles con dos dedos de frente es: ¿Cómo vamos a salir de ésta? Probablemente con más heridas de las que deberíamos, con algunas cicatrices que preferíamos no tener, con algún que otro odio que será pasto del paso del tiempo, esperemos. Y sobre todo y por encima de todo, sin los actores que nos han llevado a esta fractura de tremenda factura.

¿Era necesario crear esta incertidumbre institucional? ¿España necesitaba sembrar la semilla de la duda, en los foros internacionales, sobre nuestras raíces democráticas? ¿Había que azuzar el avispero de los independentistas? Éstas y otras preguntas que se quedarán sin respuesta porque nadie tiene las agallas suficientes para gobernar en minoría y no liarla parda con temas que es mejor no tocar.

Si Rajoy quería mantenerse en el poder a costa de Puigdemont, éste se lo ha puesto fácil, pero no era necesario. En Moncloa, por si el Presidente no lo sabe, tiene una Bodeguilla donde puede invitar a quien quiera, y no pasa nada porque la factura nos la pase a los de a pie, al fin y al cabo siempre lo hace y casi con seguridad hubiera sido más barata.

Rajoy y Puigdemont han demostrado que son unos irresponsables totales, que no son dignos de estar en su puesto. Ambos cretinos van a lo suyo y les importan un carajo los españoles, los catalanes y hasta su puñetera madre.

Todo este embrollo nos lleva irremediablemente a una reforma constitucional en un tiempo donde la altura de nuestros políticos raya los mínimos exigibles, porque ninguno de ellos es hombre o mujer de Estado.

Rajoy tienen que contentar a los suyos, tanto los que claman aplastar la revuelta catalana con soluciones drásticas sin pensar en las consecuencias, como a los que son algo más moderados y piden prudencia.

Veremos que responde Puigdemont en estos días, que tampoco lo tiene fácil porque a la CUP y ERC ya les ha toreado una vez pero dos va a ser complicado.

Sabíamos que esta legislatura iba ser entretenida, más que nada porque el PP nunca ha sabido gobernar en minoría, lo que no imaginamos es que nos iba a salir incluso más cara que la anterior en la que Rajoy gobernó con mayoría.

La sacrosanta y venerada Constitución del 78 prevé como solventar estos entuertos, ahora los Padres de la Constitución no previeron que los políticos siguientes serían tan cenutrios.

Aguardando la respuesta de Puigdemont, mientras Rajoy se plantea qué hacer, nos queda solamente disfrutar de lo votado por no haberles botado a tiempo.

Galiana

 

 

Anuncios
Publicado en Columna de opinión, Periodismo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios