Cuestión de confianza

La confianza es la esperanza firme que se tiene de alguien o algo. Partiendo de esta idea se podría entender que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haya destituido al jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, el coronel Diego Pérez de los Cobos, por “pérdida de confianza”.

Sin entrar en los detalles de dicha destitución, que ya es, parece ser que los parámetros de este gobierno para definir la confianza son mucho más básicos. Se reducen a estás conmigo o contra mí, me da igual quién seas o el currículo que tengas, en cuanto te menees lo más mínimo estás fuera. Suena y huele, tal vez porque lo es, a advertencia de jefe en una banda de macarras de barrio, pero nos guste o no es lo que tenemos en Moncloa.

En este orden de cosas quienes están cerca del Gobierno deben andarse con cuidado.

Llegados a este punto es algo más fácil entender por qué un hombre de la talla internacional del Dr. Simón, con una reputación intachable, está haciendo el papelón que está haciendo en la crisis sanitaria del COVID-19.

Fernando Simón, la amabilidad personificada, desde el principio de la pandemia viene dando la cara por el Gobierno. Nos contó que podíamos ir sin peligro al 8M, días después nos dijo que nos confináramos en casa hasta nueva orden; que las mascarillas no eran necesarias, dos meses después que son imprescindibles para ir por la calle; nos hace juegos malabares con las palabras cada vez que intenta explicar los diferentes cambios de criterios para contabilizar los muertos y los contagiados; o se las ingenia para convencernos de los motivos y razones del porqué unas CCAA pasan, o no, de una fase a otra.

El Dr. Simón tiene la confianza de Moncloa, cumple a la perfección su función de servidor público, no corre peligro su cargo siempre y cuando siga en esa línea.

Volviendo a la definición de confianza, a la parte en la que dice que es la esperanza firme que se tiene de alguien. ¿La población confía en el Dr. Simón?

Hace tiempo que los de a pie cuestionamos sus contradicciones, pero también hace tiempo que sabemos que es un magnífico soldado, que como tal sólo recibe órdenes, que en el momento que las incumpla perderá la confianza de quién se las da y verá rodar su cabeza como la del coronel Diego Pérez de los Cobos. Fernando Simón es el hombre tranquilo, no traiciona, sabe muy bien cuál es su lugar en todo esto.

La esperanza firme que se tiene de alguien es lo que se entiende por confianza, así que la pregunta es obligada ¿Nosotros, la ciudadanía, confiamos en cómo nuestro gobierno está afrontando la crisis sanitaria, económica, social y jurídica que ha provocado el COVID-19?

Galiana

 

Acerca de Galiana

Escritora
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6 respuestas a Cuestión de confianza

  1. No se puede confiar en algo que ha nacido de la mentira y usa la mentira como abono para el crecimiento.
    Saluditos.

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  2. antoncaes dijo:

    Duro de pelar este gobierno, que como dice el refrán quien no se fía, no es de fiar.
    Ni confiaba antes, ni lo voy hacer ahora.

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  3. Pingback: Cuestión de confianza – Manuel Aguilar

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