Renta mínima de inserción o justicia social

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Al PP y a Ciudadanos los padecimientos que están teniendo las personas sobre las que la crisis ha golpeado con más dureza se la traen al pairo. Debe ser que entre sus familiares y allegados nadie las está pasando putas.

La “renta mínima” es un rescate a personas que carecen de recursos y no tienen trabajo. No, no es fomentar la vaguería, ni sacar un conejo de la chistera para tener gente “comiendo de la sopa boba”.

De una puñetera vez debemos entender que en este país por desgracia, o gracias las malas políticas de empleo que el gobierno de Rajoy ha establecido, tenemos personas pertenecientes a determinados colectivos que han sido expulsados ad divinis del mercado laboral.

Estos colectivos no están formados por cuatro mataos que hacen bandera de sus condicionantes para ni siquiera buscar un trabajo que les permita subsistir. Muchos de ellos son personas mayores de 45 años.

El mercado laboral cuando llegas a esa edad te considera un inútil laboral y se pasa por el forro toda la experiencia que tengas acumulada. ¿Qué hacemos con las personas que llegan a los 45 años y les resulta imposible encontrar trabajo? ¿Les convertimos directamente en indigentes, o se van a colocar patíbulos en las plazas públicas de las grandes ciudades para que “los sin techo” no afeen las calles?

Llegar a los 45 penaliza laboralmente, pero si a eso le añades el pertenecer al sexo femenino las posibilidades de encontrar trabajo son casi nulas por el mero hecho de ser mujer. Caso aparte son las que han cometido la osadía de haber sido madre, para las empresas ni existen.

Llegar a los 45 sin trabajo dentro del colectivo de las personas con discapacidad es lo más habitual. Con menor edad cuesta encontrar un empleo, llegando a esta barrera es un muro casi infranqueable.

Las personas a las que renta mínima de inserción podría beneficiar rondan los 8 millones, escalofriante cifra se mire por donde se mire. El importe estaría cercano a los 80.000 mil millones de euros.

La renta mínima de inserción supone que estas personas reciban una mensualidad de 426 euros mientras no tenga otros recursos. Para ello deben hacer cursos de formación que les permita acomodarse a las nuevas exigencias del mercado laboral, y una búsqueda activa de empleo. Con esa cantidad no se va a ninguna parte, cierto es, pero deberían estar trabajando en el Ministerio de Economía las personas que con esa cantidad se las ingenian para subsistir.

Según el PP y Ciudadanos abonar a estas personas 426 euros supone una grave alteración en las arcas del Estado.  Se les debería caer la cara de vergüenza a estas dos formaciones políticas cuando en la cuenta de ayudas a quienes lo han pasado “mal” en esta crisis están los 60.000 mil millones con los que se rescató a la Banca y los cerca de 80.000 mil millones que se pagó de forma encubierta a las eléctricas.

La renta mínima de inserción no es caridad, es un no permitir que la crisis deje atrás a nadie. Es simplemente un acto de justicia social.

Galiana

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3 respuestas a Renta mínima de inserción o justicia social

  1. Pingback: Renta mínima de inserción o justicia social – Manuel Aguilar

  2. Defines perfectamente sin artilugios ni demagogias, lo que es justicia social.

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