Trump, hijo de mala madre

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Ponemos al recién estrenado presidente de los EEUU a caer un burro por cumplir con las promesas electorales, y no precisamente porque por estos andurriales esté de moda hacer todo lo contrario que se promete en campaña electoral. Como somos tan listos nos marcamos una de “cuñao” al afirmar que nada de lo que decía lo iba a llevar a cabo porque el establishment le metería en cintura nada más ocupar el despacho oval. Ha resultado que el tipo hace lo que le da la real gana y el mundo calla como puta.

A los de a pie, que nos las damos de entrenador de fútbol a la primera ocasión que se nos presenta por delante, nos ha dado por llevarnos las manos a la cabeza cada vez que este energúmeno plasma su firma en un documento ya que está demostrando tener una falta de humanidad, de tacto, y de todo con todo y con todos.

En lugar de ser tan aspaventosos ya nos valdría, sobre todo a los españoles, dejar de ver la paja en el ojo ajeno porque a poco que nos descuidemos nos vamos a dar tremendo guarrazo con la viga que tenemos en el propio.

El tema del muro en México nos pone los pelos como escarpias. Nos parece inhumano, lamentable… Nos preguntamos ¿es que Trump no tiene corazón? La UE ha permitido que Hungría refuerce su frontera de la peor manera posible para evitar que pasen los refugiados sirios. No es por tocar las narices al personal pero en el anterior gobierno de Rajoy, con Fernández Díaz al frente del Ministerio de Interior, la instalación de concertinas en las vallas de Ceuta y Melilla lo que se dice una acción muy humanitaria no fue, no. Pero el deshumanizado para con los inmigrantes es el nuevo presidente norteamericano.

Ya que estamos en suelo patrio. Nos ha jodido que de la web de la Casa Blanca se elimine el castellano. Se está pensando en enviar una queja formal y esas milongas porque nos parece una ofensa para los millones de hispanoparlantes que viven en Norteamérica. Todo eso está muy bien pero la Constitución del 78 reconoce como oficiales el catalá, el galego, el euskera y el valenciá y en Educación tenemos nuestros más y nuestro menos a cuenta del bilingüismo en las CCAA.

Como nos hemos levantado con el sentimiento de mosca cojonera elevado y nos ha dado por hacer comparaciones con los EEUU sigamos con lo que hace Trump y lo que venimos haciendo por estos lares.

Es mentar el recibo de la luz y acordarnos de la madre del Ministro de turno, que dicho sea de paso la pobre no tiene culpa alguna en este entuerto. Pagamos la luz a precio de cojón de mico porque según Rajoy no llueve. Él espera que lo haga para que ésta se abarate cuando vivimos en un país donde, salvo en el norte, lo de ver caer agua del cielo es todo un acontecimiento. Aquí el listo que nos gobierna y que niega el cambio climático en lugar de potenciar las renovables va y gracias al Ministro Soria, el que tuvo que dimitir porque su nombre estaba en los “papeles de Panamá”, implanta el conocido “Impuesto al sol”. Eso sí, somos tan cretinos que vemos al nuevo inquilino de la Casa blanca penalizar la renovables y nos salen sapos y culebras por la boca.

Trump puede que sea un hijo de mala madre, pero está tomando medidas que ya existen en otros países y no se nos abren las carnes por ello.

Galiana

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