La realidad de un fracaso

avatar nuevo

Todo vuelve a la casilla de salida, el 26J es una realidad. Queda clausurar una legislatura que nunca debió haber siquiera echado a andar y convocar unas nuevas elecciones. Los partidos llevan desde la noche electoral del 20D en clave electoral, unos con más disimulo que otros, pero aquí la voluntad del pueblo no la ha respetado ni Dios.

El pueblo dijo que nada de mayorías absolutas, y al PP se le pusieron los pelos como escarpias. Para ellos los españoles somos ingobernables salvo que nos pasen el rodillo por encima y nos dejen tan noqueados que anulen nuestra voluntad.

El pueblo dijo que se acababa el bipartidismo y al PSOE se le disparó el cagómetro. Para Ferraz tener un solo enemigo al que enfrentarse y que está en el lado contrario es pan comido, pero tener que pelear por el poder con los suyos, los de izquierdas, le ha venido grande. No, Pedro Sánchez y los suyos no han sabido cómo lidiar con las ambiciones de Pablo Iglesias.

El pueblo le dio la oportunidad a la nueva política, ésa que venía representada por un Ciudadanos con una existencia de 10 años y un Podemos que se colgaba el cartel de emergente, y ninguno de los dos entendió nada.

Ciudadanos, que parecía algo más avispado que el resto en esto de apostar por la innovación en política, ha resultado lo que algunos sabíamos que iba a resultar. Bajo esa apariencia de ser el “yerno perfecto” no es más que el “cuñado” de turno en la mesa de Navidad.

Podemos es un quiero y no puedo. La arrogancia de su líder, la prepotencia con la que azota al personal, incluidos los suyos y hasta a los medios de comunicación en los que se apoyó para su ascenso fulgurante, es demasiado para unos españoles que solo quieren alguien que les represente sin los vicios de los viejos políticos y sin las maneras de la vieja política.

El pueblo el 20D dejó claro lo que quería, entendimiento entre todos para sacar al país de la crisis institucional en la que está inmerso. Los políticos no han escuchado a las urnas. Consecuencia de su “sordera” a los de a pie nos toca ir a un 26J que nunca quisimos mientras seguimos soportando un parón en las instituciones que no beneficia a nadie, ni siquiera a quienes lo están manteniendo.

El pueblo no quiere vivir el déjàvu de una nueva campaña electoral donde nadie tiene que decir nada que no haya dicho ya, nadie explicará cómo sacar al país del bucle en el que vive, donde solo se escucharán disculpas y excusas mientras se culpa a otro del fracaso.

Fracaso, ésa es la palabra con la que definir el tiempo transcurrido desde el 20D. Los políticos han fracasado en la encomienda que se le encargó la noche del 20D. La cuestión es que, a día de hoy, el pueblo va a volver a encomendarle a esta panda de cretinos fracasados lo mismo, y el resultado va a ser el mismo.

Galiana

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Columna de opinión, Periodismo y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La realidad de un fracaso

  1. Esta panda de soberbios nos quieren culpar de lo que no han sabido hacer. Pues ya veremos cómo hacen para resolver el problema, pues es seguro que los resultados van a ser prácticamente milimétricos a los del 20D.
    Veremos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s