La anormalidad del asunto griego

avatar nuevo

El asunto griego está alargándose más de lo previsto más que nada porque la UE nunca ha sabido cómo resolverlo. Mientras esperaba la idea de un iluminado que solventara el asunto ha hecho caso a instituciones como el FMI, qué ya sabemos las ideas de bombero que tiene para solventar los temas de economía en determinados países.

Por partes, que lo de mezclar las churras con las merinas lo hacen muy bien en Bruselas pero nosotros no estamos por la labor de calzarnos ese gorro.

Es evidente que las soluciones para resolver la crisis en Grecia no han funcionado, ni mucho ni poco, nada de nada. El país heleno, cinco años después, sigue abonado a una recesión de la cual no tiene pinta de salir en breve.

El tema es que los griegos se han acostumbrado a vivir al borde del abismo, se han hecho a comer un mendrugo de pan, a que cada dos por tres les amenacen con un “corralito”, a que les bajen las pensiones, a no tener una Sanidad Pública en condiciones, ni prestaciones sociales de ninguna clase. Viven en una anómala normalidad con total normalidad, como si el asunto no fuera con ellos.

La llegada de Syriza al poder parecía que iba a cambiarlo todo, así lo creyeron los griegos. Una vez Tsipras llegó a Bruselas se encontró con una Merkel que le dio una bofetada de realidad nada más pasar el umbral.

La Canciller le dijo que para estar allí debía bajarse los pantalones y ponerse mirando a Cuenca. Varoufakis le contestó con una peineta en toda regla que le costó que la alemana dijera que de negociar con él nada de nada, que fueran nombrando a otro para el puesto.

A día de hoy el asunto es que a Grecia le han dado no sabemos cuántos prestamos, hemos perdido ya la cuenta, pero es incapaz de pagar porque no tiene dinero. La UE quiere cobrar de un moroso insolvente. Ambas partes están metidas en un bucle del que no se sale con facilidad.

Bruselas no puede condonar la Deuda Griega porque Irlanda, Portugal, e incluso España con otro Presidente que no fuera el sumiso de Rajoy, dirían que ellas tampoco pagan porque sería un agravio comparativo. Con lo que de perdonar los pagos ni hablar salvo que se tenga en mente dinamitar la UE.

La partida de cartas entre Grecia y Bruselas está complicada. Merkel es mucha Merkel, tiene una jugada ganadora, en apariencia. Tsipras no tiene nada en sus manos, pero es un buen jugador de cartas y entre apuesta y apuesta se le ocurre mentar a Putin con lo que a los mandamases europeos les entran las cagaleras de la muerte, ya que el líder ruso está lo suficientemente loco como para anexionarse Grecia si le da por ahí.

A día de hoy a Grecia le toca subir el IVA, reducir más las pensiones para por lo menos hacer el paripé de que va a poder hacer frente a los pagos de la Deuda.

Entre tanto teatro los que pagamos a escote al desastre griego y las malas soluciones de Bruselas somos el resto de países. En España estamos para pagar los desaguisados ajenos cuando no podemos ni con los propios.

Galiana

 

 

Anuncios

Acerca de Galiana

Escritora
Esta entrada fue publicada en Columna de opinión, Periodismo y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La anormalidad del asunto griego

  1. dygitboo dijo:

    Lo malo es que España también dio dinero a los griegos y si quieres cobrar….

  2. Y nosotros mirando para otro lado, como siempre. Un desatino de los gordos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s