Mujeres al borde de un ataque de nervios en política

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Las mujeres de la política están al borde de un ataque de nervios, unas para bien y otras para no tan bien.

Vayamos por partes, que son muchas y no todas van a pasar el trago de la misma manera.

Empecemos por el Levante. Rita Barberá no imaginaba que la Gürtel y demás iban a pasarle factura en las urnas. Ella, que llevaba al frente de la ciudad del Turia la friolera de 24 años, tenía en mente jubilarse allí mismo. No contaba con que los valencianos se iban a hartar de sus tejemanejes mafiosos y la iban a mandar a freír espárragos. La alcaldesa saliente se lo ha tomado mal, muy mal, tanto que solo se le ocurrió espetar por su boca dos frases que dejará para la posteridad: al enterarse de su caída dijo: “¡Qué hostia!, ¡qué hostia!”, y al salir les gritó a los valencianos: “Tendrán el gobierno que se merecen”.

Sigamos por su vecina de territorio. Cospedal hizo durante la pasada legislatura lo que le dio la real gana en el sentido más literal de la palabra. Temiendo que los castellano manchegos estuvieran hasta las narices y más allá de su despotismo, no precisamente ilustrado, se sacó de la manga una reforma del Parlamento, la cual a la postre en lugar de salvarla de la quema la ha condenado a la misma. Lo de dar la cara por Bárcenas con un contrato simulado diferido tuvo su aquel, pero veremos si en breve no tiene que dejar de ser también la Secretaría General de los populares.

Toledo, la capital de Castilla-La Mancha, linda con Madrid, donde Esperanza Aguirre pensaba que iba a ser la reina de la Gran Vía con incidente de tráfico incluido. El caso es que sí ha sido la lista más votada, pero el asunto está en poder formar gobierno y eso va a ser que entre Manuela Carmena y Antonio Miguel Carmona se lo van a impedir.

Sin abandonar Madrid, la compañera de ticket de la lideresa del PP madrileño, Cristina Cifuentes, para poder hacerse con el mando de la CA necesita contraer matrimonio con Ciutadans. El novio parece esquivo a matrimoniar dado que a la vuelta de la esquina tiene unas generales y eso supone una novia con mucha más enjundia.

Subamos en el mapa que no podemos dejar de mirar a Luis Fernanda Rudi en Aragón. Sus 21 escaños no son suficientes para mantenerla en el poder dado que el PSOE y Podemos van a mandarla a la Conchinchina como poco.

Fuera del PP tenemos a una Rosa Díez que se va por la puerta de atrás, no le queda otra, y su partido se irá a la postre a hacer puñetas como ella. Tanta prepotencia es lo que tiene.

Las mujeres de la política española están al borde de un ataque de nervios, hemos visto a las perdedoras, pero tenemos ganadoras.

Manuela Carmena se ha convertido en la gran esperanza de la izquierda para sentarse en el Palacio de Cibeles si el verbo pactar funciona, y en el PSOE están como locos por firmar el dichoso papelito porque Carmona se conforma con ser vicealcalde.

La que no necesita conjugar nada, solo llegar con sus maletas y desembarcar, es Ada Colau. Se ha hecho con el bastón de mando en Barcelona ante el asombro Xavier Trias y compañía.

Almodóvar, si quiere hacer una segunda parte de mujeres al borde de un ataque de nervios, ya tiene al elenco protagónico seleccionado por la ciudadanía, que no se queje.

Galiana

Publicado en Columna de opinión, Periodismo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios