El Tribunal Constitucional liando más la cuestión catalana

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Este país es una república bananera, sobre eso no tenemos dudas, y que la separación de poderes del Estado siempre la tengamos que dejar a la altura del betún es de Juzgado de Guardia.

¿Qué imagen de país damos cuando un Tribunal Constitucional dirime en poco más de una hora una cuestión de la envergadura de la catalana? ¿Cómo el TC puede despachar la Ley de Consultas y el referéndum del 9-N como si fuera un tema baladí?

Empecemos por el principio y no por el final, porque aquí hay mucha miga.

Es escandalosa, como poco, la agilidad con la que el TC se ha movido, cuando de todos es sabido que para cualquier cosita de nada se suele tomar su tiempo, véase como ejemplo que para declarar la constitucionalidad de los matrimonios homosexuales estuvo nada menos que 7 años.

Al TC no le costaba nada alargar los tiempos, no que lo hiciera eterno, pero reunirse y resolver en poco más de una hora es cuanto menos llamativo. Vale que todos sabíamos cómo iba a ser la hoja de ruta, pero un poquito de guardar las formas con los tiempos aunque solo fuera de cara a la galería hubiera sido hasta de agradecer.

La verdad es que la suspensión de la Ley de Consultas y demás lo único que ha venido a hacer es prolongar en el tiempo la cuestión catalana, con todas las consecuencias que ello conlleva, que son muchas más de las que parecen.

De momento toca esperar como mínimo 5 meses para que el Alto Tribunal se pronuncie sobre la inconstitucionalidad, y eso es mucho tiempo. Mientras tanto, ¿qué van a hacer Rajoy y Mas, si es que van a hacer algo?

Estas situaciones tan comprometidas, producto de la soberbia, la prepotencia y la incomunicación entre el Presidente del Gobierno y el President de la Generalitat, necesitarían ser abordadas “haciendo política” o lo que llaman “alta política”, pero va a ser que ni Rajoy ni Mas tienen la talla que se necesita para resolver este entuerto.

Entuerto que por otro lado han dejado en manos del TC, quien con su celeridad para resolver en tiempo récord la cuestión lo único que ha demostrado es que en este país la separación de poderes del Estado ni está ni se la espera.

El Alto Tribunal tiene por delante aún emitir el fallo porque hasta ahora solo ha suspendido la Ley de Consultas, no ha dicho que sea inconstitucional, y de aquí a que lo haga el coste para todos, incluidos independentistas, nos puede ocasionar serios disgustos.

El problema es que todavía no hemos aprendido que la mierda cuanto más se mueve más huele, y el empecinamiento por no dejar que el personal se pronuncie en las urnas alegando que hacerlo es inconstitucional tendrá que ser muy bien argumentado por el Alto Tribunal, o puede que dejemos el concepto democracia a los pies de los caballos.

Galiana

Publicado en Columna de opinión, Periodismo | Etiquetado , , , , , , , , , | 2 comentarios